Hay que saber utilizar esos fallos (caidas) para nuestro provecho. Debemos pensar que fue lo que pasó detenidamente y aprender de esto para que no nos vuelva a pasar lo mismo. Pongamos un ejemplo tonto:
Voy caminando alegremente por un sendero en un bosque encantado. De repente y sin darme cuenta, caigo en una zanja. La cual estaba tapada de hojas por lo tanto no habia visto impidiendo mi paso de improviso. Me agarro del borde y vuelvo a la orilla.
Me siento en una piedra y me pongo a pensar: Que fue lo que pasó? Habia una zanja. No la ví. Por lo tanto caminé confiado y me mojé todo. Pero ahora ya sé que hay en ese terreno y de alguna manera puedo sortearlo. Con el conocimiento aprendido del error pienso que puedo hacer para pasar. Buscando mentalmente opciones como por ej: Intentar pasar por otro lado, poner un tronco entre orillas, tomar carrera y saltarla, etc.
Esto mismo puede trasladarse a cualquier ámbito: Un negocio, un examen, una relación, un trabajo, etc.
Lo importante es hacér cosas teniendo el riesgo de poder equivocarse y la gran ventaja de poder seguir. Porque moviéndose e intentando llegar a donde uno quiere, se puede obtener grandes lecciones y enseñanzas.
Ni idea de quien es esta frase pero me gusta mucho:
“Apunta hacia la luna, si fallas, aterrizarás en las estrellas”





